¿Tu PC con Windows 11 no rinde como esperabas? Ocho acciones que pueden ayudar

El sistema operativo más reciente de Microsoft promete mejor desempeño y una experiencia más moderna. Sin embargo, no todos los equipos están preparados para aprovecharlo al máximo. Desde Kingston comparten recomendaciones para lograr un funcionamiento más fluido.

Santiago, febrero de 2026. Windows 11 llegó con cambios importantes en diseño, productividad y rendimiento frente a versiones anteriores. No obstante, aunque muchos computadores cumplen con los requisitos mínimos exigidos, en algunos casos lo hacen de manera muy ajustada, lo que puede traducirse en una experiencia menos satisfactoria.

Francisco Silva, Country Manager Chile-Perú de Kingston Technology, explica que para obtener el mejor desempeño es clave revisar el hardware disponible: procesador, capacidad de almacenamiento, tarjeta gráfica y especialmente la memoria RAM. “El mínimo oficial es 4 GB, pero trabajar al límite no es recomendable. Dado el nivel de exigencia del sistema y la multitarea actual, lo ideal sería contar con 32 GB”, señala.

También sugiere verificar si la placa madre admite configuración dual channel, ya que instalar dos módulos de RAM en pares puede incrementar significativamente el rendimiento.

Aunque el contexto global de precios y disponibilidad de memoria RAM ha llevado a muchos usuarios a postergar una actualización de hardware, existen ajustes a nivel de software que pueden mejorar notablemente la velocidad del sistema. Varias de estas recomendaciones ya eran útiles en versiones anteriores de Windows, como evitar procesos innecesarios en segundo plano.

A continuación, algunas acciones prácticas que cualquier usuario puede aplicar:


1. Borrar archivos temporales

El sistema y las aplicaciones generan archivos auxiliares para agilizar procesos y evitar pérdida de datos. Con el tiempo, estos elementos —como caché o restos de instalaciones— se acumulan y ocupan espacio sin necesidad. En el buscador escribe “Eliminar archivos temporales”, selecciona las categorías que desees y procede con la limpieza.


2. Revisar el Administrador de tareas y el Monitor de recursos

Estas herramientas permiten identificar programas que consumen demasiada CPU, memoria o disco. Accede con Ctrl + Mayús + Esc, cierra procesos que no sean esenciales y revisa la pestaña “Rendimiento” para abrir el Monitor de recursos y detectar posibles cuellos de botella.


3. Limitar aplicaciones que se inician automáticamente

Muchos programas se ejecutan desde el arranque sin que el usuario lo note, utilizando memoria de manera constante. Desde el Administrador de tareas, entra en la sección “Inicio” y desactiva las aplicaciones que no necesites cargar al encender el equipo, como barras de juegos o plataformas de comunicación.


4. Cerrar programas y pestañas innecesarias

Mantener abiertos navegadores con múltiples pestañas o aplicaciones sin uso afecta la memoria disponible. Cerrar lo que no estés utilizando —o reiniciar el sistema y abrir solo lo esencial— puede mejorar la fluidez. El Administrador de tareas ayuda a detectar qué procesos consumen más recursos.


5. Utilizar Microsoft PC Manager

Disponible gratuitamente para Windows 11 (y versiones anteriores), esta herramienta oficial permite optimizar el equipo mediante limpieza profunda de archivos, administración de procesos, eliminación de duplicados, revisión de actualizaciones y análisis de amenazas, entre otras funciones.


6. Disminuir efectos visuales

Windows 11 incorpora animaciones y efectos gráficos que pueden exigir más recursos, especialmente en equipos con poca RAM. En el buscador escribe “Rendimiento” y selecciona “Ajustar la apariencia y rendimiento de Windows”. En la pestaña “Efectos visuales”, elige la opción para priorizar el mejor rendimiento y aplica los cambios. Reinicia el equipo para comprobar mejoras.


7. Pausar la sincronización de OneDrive

La sincronización constante en la nube puede impactar el desempeño. Desde el ícono de OneDrive en la barra de tareas, accede a “Ayuda y configuración” y selecciona “Pausar sincronización” por el tiempo que estimes conveniente. Luego reinicia el equipo para evaluar el cambio. Puedes reactivarla cuando lo necesites.


8. Ajustar las opciones de indización

La indización acelera las búsquedas en Windows, pero también consume recursos en segundo plano. Escribe “Indización” en el buscador y entra en “Opciones de indización”. Desde “Modificar”, puedes desmarcar ubicaciones que no necesiten ser indexadas, reduciendo la carga del sistema.


El rendimiento óptimo de un computador depende en gran medida del hardware instalado. Sin embargo, también existen múltiples configuraciones y herramientas de software que pueden marcar una diferencia considerable sin necesidad de invertir en nuevos componentes.

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