De acuerdo con un informe de FutureSource Consulting (2024), el interés mundial por televisores con mayor brillo y tasas de refresco elevadas aumentó en más de 30% entre 2023 y 2024, impulsado principalmente por gamers, creadores de contenido y usuarios profesionales que priorizan precisión visual y fluidez.

Santiago, Chile (noviembre de 2025). El mercado de televisores atraviesa un momento de alta competencia, marcado por la irrupción de opciones de bajo costo. En este escenario, la experiencia de visualización premium se ha concentrado en una tecnología específica: OLED. Este tipo de panel se ha consolidado como la referencia en el segmento de gama alta, gracias a su capacidad para ofrecer un nivel de inmersión que otras tecnologías no logran igualar.
A diferencia de los paneles LED o LCD, los televisores OLED no dependen de una retroiluminación. Cada píxel genera su propia luz, lo que permite negros absolutos y un contraste prácticamente infinito. Cuando una escena requiere oscuridad, el píxel simplemente se apaga, logrando una profundidad visual imposible de replicar con sistemas de iluminación tradicionales.
¿Qué es exactamente OLED?
El término OLED proviene de Organic Light-Emitting Diode (Diodo Orgánico Emisor de Luz). Su funcionamiento se basa en píxeles autoiluminados que trabajan de forma independiente. Esta arquitectura permite un control total de la luz, ofreciendo colores más fieles, negros reales y una definición superior, incluso en escenas complejas o con alto contraste.
La búsqueda de una imagen de alta calidad ya no es exclusiva de usuarios especializados. El mismo estudio de FutureSource Consulting indica que la demanda por pantallas con alto brillo y elevada frecuencia de actualización creció con fuerza entre jugadores y creadores de contenido durante 2024. A esto se suma que el mercado global de Smart TV podría superar los USD 600 mil millones hacia 2030, lo que ha llevado a los consumidores a priorizar tecnologías que garanticen rendimiento y durabilidad a largo plazo.
“Hoy no basta con fijarse en el tamaño del televisor o en que sea 4K. La verdadera diferencia está en la tecnología del panel. OLED, al ser autoiluminado, es la única opción que asegura negros perfectos y contraste total. No atenúa la luz, simplemente la elimina cuando es necesario”, explica Isidora Muñoz, Marketing Leader de LG Electronics Chile.
Rendimiento avanzado para gaming y entretenimiento exigente
En la actualidad, ya existen televisores de última generación como el LG OLED evo AI 2025, diseñados para usuarios que demandan el máximo desempeño. Estos modelos alcanzan tasas de refresco de hasta 144 Hz e incluyen compatibilidad con NVIDIA G-Sync, AMD FreeSync Premium y VRR, garantizando una experiencia fluida tanto en videojuegos como en contenidos de acción.
Otro aspecto clave es su tiempo de respuesta de 0,1 ms, que permite transiciones de color ultrarrápidas. Esto reduce significativamente el desenfoque de movimiento y los efectos de ghosting, logrando imágenes más nítidas incluso en escenas rápidas. Además, el Modo Juego AI detecta automáticamente el tipo de contenido y ajusta los parámetros visuales en cuestión de milisegundos.
En el segmento premium también se han incorporado tecnologías como Micro Lens Array (MLA), que aumentan el brillo sin sacrificar la profundidad de los negros. A su vez, los nuevos procesadores con inteligencia artificial analizan cada escena en tiempo real para optimizar brillo, nitidez y sonido, generando una experiencia visual más natural y contextual.
El procesador: el cerebro del Smart TV moderno
Hoy, el procesador dejó de ser un simple componente secundario. Se ha transformado en el eje central de la experiencia audiovisual, encargado de interpretar el contenido escena por escena, mejorar la definición y reducir interrupciones como el stuttering, tanto en películas como en videojuegos de alto rendimiento.
Según un reporte de Grand View Research (2024), el mercado global de Smart TV alcanzó un valor estimado de USD 227.520 millones en 2024, y se proyecta que supere los USD 451.260 millones para 2030, con una tasa de crecimiento anual promedio del 12,8% entre 2025 y 2030. Este contexto refuerza la importancia de elegir un televisor no solo por su tamaño, sino por la calidad del panel y su capacidad de procesamiento.
El desafío futuro: alto rendimiento y sostenibilidad
Con los estándares de calidad visual cada vez más altos, el nuevo reto para la industria es integrar eficiencia energética sin sacrificar desempeño. Los fabricantes de televisores premium ya están incorporando modos de bajo consumo y embalajes más ecológicos, buscando que la tecnología de punta vaya de la mano con un enfoque responsable y sostenible para el futuro del consumo tecnológico.