
Si el primer Planet of Lana se sentía como los trazos iniciales de una pintura, su continuación es el lienzo detallado donde el estudio Wishfully ha decidido refinar cada aspecto. En una demo jugable en gamescom 2025, la primera sensación es clara: estamos frente a una secuela en toda regla.
El juego conserva su esencia de plataformas con tintes de aventura, con la misma dupla protagonista: una valiente niña y su curioso compañero felino de origen extraterrestre, Mui. El contraste entre los paisajes naturales llenos de belleza y las máquinas invasoras que amenazan el entorno sigue siendo una de sus señas de identidad. Sin embargo, explorando sus nuevas secciones queda evidente que hay un mayor cuidado en el diseño jugable.
Los elementos característicos del original regresan: puzles que exigen usar a Lana y Mui de manera conjunta o por separado, enemigos robóticos capaces de detectar y eliminar al jugador, y un sistema de checkpoints generoso que suaviza los fallos. También vuelve el ingenioso uso del entorno, como enviar a Mui a cortar cuerdas inaccesibles o hacer que Lana se deslice tras los enemigos para abrir rutas.
La novedad está en la incorporación de mecánicas adicionales. Si en la primera entrega la dupla intentaba comprender a sus agresores mecánicos, ahora pueden utilizarlos a su favor. Mui amplía su poder hipnótico en forma de hackeo, interfiriendo directamente en sistemas hostiles, mientras que Lana puede manipular componentes del escenario, como imanes que mueven grandes estructuras para abrir caminos.
El mundo natural también evoluciona. Lana ahora puede correr más rápido y colarse en espacios reducidos, mientras que los acertijos se expanden hacia áreas más grandes, obligando a separar a ambos personajes por lapsos más prolongados. En una escena, por ejemplo, Mui controla a un insecto capaz de transportar agua hacia plantas, generando tallos de bambú que luego sirven para que Lana avance usando su flexibilidad y física realista.
Como en el original, no hay una interfaz tradicional ni diálogos comprensibles: todo se transmite a través del escenario y la interacción. La narrativa, no obstante, apunta a ser más ambiciosa. Lo que antes empezó como una huida y terminó en un misterio de ciencia ficción, ahora se expande hacia un relato con mayor trasfondo: instalaciones derruidas, secuestros a manos de una facción humana hostil —con una intensa escena de escape— y revelaciones sobre la verdadera naturaleza de Mui.

Todo indica que Wishfully está aprovechando la oportunidad para hacer lo que no alcanzó en el primer título: más rompecabezas, más habilidades, más secretos, sin dejar de lado la esencia que hizo tan querido al juego. Planet of Lana II promete un mundo aún más extraño, bello y lleno de sorpresas.