Durante mucho tiempo, la decoración de interiores tuvo un elemento difícil de integrar: el televisor. Ese rectángulo oscuro que, al apagarse, desentonaba con cualquier ambiente. No obstante, en el CES 2026 el enfoque dio un giro notable. Ahora, la discusión ya no gira únicamente en torno al entretenimiento, sino en cómo la tecnología puede integrarse de forma armónica al espacio y potenciar la estética del hogar.
En este escenario, LG Electronics presentó una propuesta que pretende difuminar la línea entre un aparato tecnológico y una obra artística tangible. Se trata del Gallery TV, un desarrollo que no solo involucró a ingenieros, sino que contó con la colaboración directa de expertos en curaduría de museos.
Uno de los principales retos al exhibir arte en una pantalla siempre ha sido la iluminación. Mientras una pintura tradicional refleja la luz de manera natural, los televisores la emiten, generando un brillo artificial que delata su origen digital. Para resolverlo, LG abordó el problema desde la ciencia de los materiales. El equipo integra un panel de bajo reflejo diseñado para reducir al mínimo los destellos del entorno. El resultado es una visualización mate que elimina el efecto espejo y permite apreciar detalles y pinceladas sin el cansancio visual típico de las pantallas convencionales.

La importancia de la textura
Sin embargo, la innovación no se limita al hardware. El verdadero diferencial aparece en el tratamiento de imagen mediante el nuevo “Modo Galería”. En conjunto con especialistas en arte, se ajustaron cuidadosamente los niveles de luminosidad y color para replicar la sensación visual de las obras originales. La intención es que, al observar una pintura impresionista o una fotografía moderna, el espectador perciba profundidad y textura, en lugar de notar la estructura de los píxeles.
Este lienzo digital se complementa con Gallery+, una plataforma de curaduría que brinda acceso a más de 4.500 piezas, desde clásicos de las artes visuales hasta creaciones generativas producidas con inteligencia artificial. Además, el sistema adapta automáticamente la imagen a la iluminación ambiental, garantizando una apariencia natural tanto de día como de noche.
Disponible en tamaños de 55 y 65 pulgadas, y con marcos magnéticos intercambiables, esta propuesta señala un cambio de paradigma: dejar de elegir un televisor solo por sus especificaciones técnicas y comenzar a seleccionarlo por la experiencia emocional que aporta al espacio. En palabras de Park Hyoung-sei, presidente de la división de entretenimiento de LG, la meta es ofrecer “la libertad de diseñar cada detalle del entorno personal”, convirtiendo la tecnología en un elemento discreto, sofisticado y funcional.