
¿Qué hay detrás de la frustración de la respiración para calmarse?
Cuando estamos bajo estrés o enfadados, nuestra respiración se vuelve rápida y superficial. Esto se debe a que nuestro cuerpo entró en un modo de ‘lucha o huida’, y el sistema nervioso simpático toma el mando. En este estado, nuestro cerebro prioriza la supervivencia sobre la reflexión.
Intentar respirar hondo para calmarse en pleno pico emocional no funciona por varias razones. Primero, el cuerpo no reconoce la respiración pausada como una señal de seguridad cuando está en estado de alerta máxima. Segundo, el cerebro puede interpretar un cambio brusco en la respiración como una amenaza adicional o una obstrucción.
La importancia de entrenar la respiración
La respiración puede ser una herramienta útil para gestionar el estrés y la ira, pero solo si se ha entrenado previamente. Esto se conoce como crear un ‘ancla’. La ciencia ha demostrado que entrenar la respiración en momentos de calma puede mejorar nuestra capacidad para manejar el estrés y la ira en momentos de estrés.
Técnicas de respiración efectivas
Existen diversas técnicas de respiración que pueden ser útiles para gestionar el estrés y la ira. Una de las más efectivas es la técnica del Cyclic Sighing, también conocida como suspiro cíclico. Se trata de una inhalación profunda seguida de una inhalación corta y una exhalación prolongada. Esta técnica puede ayudar a activar el nervio vago y el sistema nervioso parasimpático, el encargado de frenar la respuesta de estrés.
- La respiración profunda y lenta ayuda a reducir la excitación y la agresividad.
- El yoga puede ser una herramienta eficaz para gestionar el estrés y la ira.
- La meditación mindfulness puede ser útil para mejorar la resiliencia emocional.
La importancia de entrenar la respiración en momentos de calma
En lugar de intentar usar la respiración como un botón del pánico, es importante entrenarla en momentos de calma. De esta manera, podemos desarrollar la habilidad de utilizar la respiración para gestionar el estrés y la ira en momentos de necesidad.
Fuente original: Xataka