
La caída de Batman Returns
A principios de la década de 1990, la franquicia de Batman estaba en su apogeo. La película de Tim Burton, Batman (1989), había sido un éxito descomunal y había legitimado el cine de superhéroes como un género para adultos.
Un giro hacia la oscuridad
La segunda parte, Batman Returns (1992), fue una decisión arriesgada de Warner Bros. Aunque el director recibió libertad creativa casi total, la película se convirtió en una obra sombría y no recomendada a menores de 13 años.
La contradicción
Mientras que la película mostraba temas oscuros como la violencia y la corrupción, McDonald’s promocionaba en sus Happy Meals una versión suavizada del Pingüino, uno de los villanos de la película, para niños de entre cinco y diez años.
La reacción de los padres
La noticia causó indignación entre los padres de familia, quienes acusaron a McDonald’s y Warner de irresponsabilidad y engaño. La tormenta perfecta de críticas llevó a la franquicia a buscar un culpable por el fracaso de la película en lo que respecta a las relaciones públicas.
El giro radical de Warner Bros
En respuesta a la crisis, Warner Bros decidió tomar un giro radical en la franquicia, cambiando la dirección de la serie y buscando nuevos productores y directores para reinvigorar la franquicia.
Fuente original: Xataka