De acuerdo con estimaciones de Statista, el sector de hogares inteligentes en Chile experimentará un crecimiento cercano al 85% hacia 2028, superando los 600 millones de dólares, con los electrodomésticos conectados desempeñando un rol cada vez más relevante en el cuidado de la salud.
La innovación científica ya no está limitada a centros de investigación o universidades. Hoy forma parte de la vida cotidiana y ha convertido al hogar en un espacio activo de bienestar, donde la tecnología cumple una función clave en la gestión de la salud. El mercado global de electrodomésticos inteligentes, que podría alcanzar los USD 150 mil millones en 2030, no solo responde a la búsqueda de comodidad, sino también a una apuesta creciente por la prevención y el autocuidado.
El verdadero avance está en la integración entre el Internet de las Cosas (IoT) y la inteligencia artificial. Soluciones centralizadas como la aplicación LG ThinQ funcionan como un cerebro digital del hogar, permitiendo controlar desde el teléfono móvil distintos sistemas —climatización, refrigeradores y lavadoras— incluso a gran distancia. Esta posibilidad de preparar el ambiente antes de llegar a casa transforma la experiencia doméstica en un momento de alivio y desconexión, más que en una fuente adicional de tensión.

Teresa Cruz, Brand Manager de Home Appliances Solutions de LG Electronics Chile, destaca la importancia de esta evolución:
“La salud mental está estrechamente ligada al entorno. Por eso, hoy se desarrollan equipos capaces de regular la temperatura, optimizar la calidad del aire y crear espacios más serenos. Aspectos como el nivel de ruido o la eficiencia de los sistemas de filtrado son claves para favorecer el bienestar diario”.
Los estudios respaldan esta tendencia. La Organización Mundial de la Salud estima que cerca del 25% de las personas experimenta estrés relacionado con su entorno. Además, investigaciones publicadas en Science of The Total Environment en 2023 indican que una ventilación deficiente o temperaturas extremas pueden incrementar el malestar psicológico en un 20%. Otros análisis realizados en China han asociado viviendas frías con mayores niveles de estrés, mientras que estudios difundidos por Wiley Online Library en 2024 vinculan la contaminación del aire interior con síntomas de ansiedad y depresión.
En este contexto, funciones como la programación remota del clima para evitar cambios térmicos bruscos o los ciclos automáticos de lavado y secado que reducen alérgenos dejan de ser un lujo. Se convierten en aplicaciones concretas de la ciencia y la IA, orientadas a crear un entorno personalizado que contribuya activamente a proteger la salud física y emocional dentro del hogar.