
Meta pasó años intentando convencer al mundo de que el futuro era vivir en un universo virtual. Pero el giro interesante no llegó con avatares ni mundos digitales. Llegó con unas gafas con aspecto normal, marca Ray-Ban, y un detalle que cambia la experiencia diaria: una pantalla delante de los ojos.
La demanda de estas gafas ha sido abrumadora y las listas de espera se extienden bien entrado 2026, al punto de pausar la expansión a mercados como Reino Unido, Francia, Italia y Canadá porque la producción no alcanza.
El gran diferenciador de las Ray-Ban Display no es solo capturar fotos o video: esla pantalla integrada que superpone información en el mundo real. Meta las vende como un producto que permite interactuar con contenido digital sin vivir pegado al teléfono.
La empresa está recortando personal en Reality Labs (la división que concentra VR/metaverso) y está reordenando prioridades. El mensaje es claro: la compañía parece haber encontrado una ruta donde la IA no se vende como concepto abstracto, sino como una función que se usa mientras se camina, se viaja o se conversa.
Si el metaverso fue el gran relato, las Ray-Ban Display están siendo el gran resultado. Y cuando una empresa cambia de rumbo, normalmente no lo hace por una visión bonita: lo hace por un producto que, por fin, la gente quiere… ahora.
Fuente: FayerWayer