El fascinante origen de James Cameron: de Star Wars a Terminator, Avatar y Aliens

En 1977, cuando se estrenó la primera entrega de Star Wars, James Cameron formó su perspectiva del mundo del cine. Años más tarde, se juntó con su amigo Randall Frakes para rodar un corto de ciencia ficción llamado Xenogenesis.

La premisa de Xenogenesis se desarrolla a lo largo de 12 minutos en los que vemos a una mujer joven y un hombre artificial enviados en una misión para recorrer la galaxia en busca de un planeta apto para crear vida nueva.

El corto tenía un presupuesto de apenas 20.000 dólares, aportado por un dentista de la zona en la que vivían. El metraje, que podéis ver en YouTube, está repleto de ideas que luego germinarían en películas de su trayectoria.

Un brazo robótico al estilo T-800, una mujer azul como en Avatar y hasta una mujer manejando un enorme meca como si fuese Ellen Ripley en Aliens. Todo ello quedó reflejado en Xenogenesis, pero también en unos artes conceptuales que le salvaron a Cameron años después, tal como reveló en una entrevista con Slashfilm.

La entrevista reveló que Cameron había creado una gran cantidad de arte para Xenogenesis, incluyendo imágenes de su mundo bioluminiscente. Años más tarde, cuando Cameron estaba trabajando en Avatar, las empresas que le contrataron para la película le pidieron 50 millones de dólares por un día de trabajo. Después de investigar sobre el tema, Cameron logró demostrar que él ya había creado muchas de las ideas que aparecían en el mundo bioluminiscente de la película, lo que le permitió evitar tener que pagar la demanda, ahorrando a 20th Century Fox la cantidad de 50 millones de dólares.

El fascinante origen de James Cameron nos recuerda que incluso las películas de gran éxito tienen sus raíces en una inspiración inicial y una creatividad sin límites. La película Xenogenesis, aunque nunca logró el éxito comercial que quería, sigue siendo un ejemplo de cómo el arte y la ciencia ficción pueden inspirar y dar forma a películas que cambian la historia del cine.

Fuente original: Vida Extra (Geek)

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